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domingo, 4 de julio de 2010

Picos de Europa - 4 -

“El orbayu, de origen asturiano que en ocasiones se castellaniza como orvallo.  Es conocido en el norte de España —principalmente en Asturias — como la lluvia liviana, casi imperceptible, pero que empapa”

Durante años fueron varias las vías abiertas en el Naranjo de Bulnes. Entre todas destacan las realizadas por la denominada escuela murciana y, dentro de ésta, por los hermanos García Gallego Concretamente, en 1974, Miguel Ángel García Gallego, el murciano, Juan Carrillo, Carlos del Campo y Mariano Cantabella realizaron la primera ascensión de la vía Directísima en el mes de marzo. En 1978, José Luis García Gallego, con su hermano Juan Carlos, Alfonso Cerdán y Juan Carlos Ferrer abrieron la vía Murciana por la cara oeste, empleando 10 días de escalada. En julio de 1980, Miguel Ángel, acompañado por sus hermanos José Luis y Carlos, y Ángel Ortiz abrieron una nueva vía por la cara oeste, denominada Mediterráneo. Al año siguiente, en julio, los cuatro hermanos García Gallego, después de ocho días de escalada y siete noches en la pared, consiguieron abrir la vía llamada Revelación, también en la cara oeste. Dos de ellos, José Luis y Juan Carlos, abrieron la denominada Almirante, por la cara oeste, en el verano de 1982. Otros dos murcianos,  Miguel Ángel Diez Vives y Félix Gómez de León, abrieron la vía Leiva en la misma cara, después de más de 10 horas de escalada.

El verano de 1980 fue pródigo en nuevas vías en el Naranjo de Bulnes. En el mes de julio se abrieron la Pájaro Loco, por Richie y Gálvez, y la Cainejo, por Claudio Sánchez y Alfredo Díaz, ambas en la cara este. En agosto se abrieron la Nosferatu, en la cara noreste, por Miguel A. Mora, Javier Valentín y Bertín; Amistad con el Diablo, en la este, por Christian Marín y Alfredo Iñiguez; Capricho de Venus, en la este, por Christian Marín y Miguel A. Mora; el espolón sureste Why, por Gálvez y Saelices, y la Rebecos, en la sur, por Gálvez y Ponce. Tres nuevas vías serían abiertas en 1981: la Sabadell, en la cara oeste, realizada por Joan Wenceslao y Manel Balet, y el Pilar del Cantábrico, en la oeste, y la Niebla Nocturna, en la sur, abiertas ambas por la cordada formada por Gálvez y Bohórquez.

 En el año 83 vuelve el Naranjo a saltar a los medios, esta vez con motivo de la apertura de la vía “Sueños de Invierno” a cargo de José Luis García Gallego y Miguel Ángel Diez Vives.

Entraron en la pared oeste del Naranjo de Bulnes en invierno, el 1 de Marzo  y no salieron hasta bien avanzada la primavera el 8 de Mayo.  Durante 69 días, con sus noches, tuvieron en vilo al país en una de las más recordadas gestas montañeras que se hayan realizado en el coloso de los Picos de Europa.

El periodista José María García en su programa “Hora 25” de la Cadena Ser interrumpía su programa sobre futbol para conectar directamente con la  increíble aventura  de estos dos  múrcianos,  que trataban de abrir una vía,  en pleno Invierno,  en la pared Oeste del Naranjo de Bulnes. Se comunicaba con José Luis y Miguel Ángel a través de un radioaficionado de LLanes.

Recuerdo que cuando lo dijeron por televisión, fue en un momento de esos en los que se estaba oyendo la tele pero sin prestar atención y solo oí Miguel Ángel y García Gallego y pensé que era “el murciano”, mande callar a todo el mundo en casa y empecé a escuchar diciendo, le conozco, le conozco, y ya me di cuenta de que no era él sino su hermano José Luis. Entonces empezó en mi casa la consabida discusión de que estaban todos locos, como yo por entonces ya había dejado la montaña me habían excluido del “mundo de los locos”

La escalada que entonces se  practicaba,  contenía dentro de sus principios,  uno básico , solo perforar la pared , entonces, con el burilador, cuando esto fuera estrictamente necesario para poder proseguir por la vertical.

España entera estuvo pendiente de aquella hazaña, Hasta tal punto tuvo repercusión  en todos los medios  la aventura de los murcianos,  que el 12 de mayo, una vez finalizada la ascensión. el presidente del Gobierno, entonces  Felipe González, los recibió en el palacio de la Moncloa y el Rey, les envió  un telegrama de felicitación por su escalada de la vía Sueños de Invierno.

No fue hasta 18 años después, que se produjo la primera repetición invernal de Sueños de Invierno, y fue realizada por un equipo ruso, con 12 vivacs, la segunda repetición fue realizada por Álvaro Novellón con tan solo seis vivacs.


Y llegamos al 4 de Septiembre del año 2009 y al Orbayu  que es una de las vías de escalada más duras y difíciles del planeta, y se encuentra también en el Naranjo de Bulnes.

 Orbayu es una línea para libre que combina cuatro largos nuevos por el desplome de la Bermeja, seis de la vía Mediterráneo y tres de la Rabada- Navarro, tiene 500 metros de longitud y una dificultad de 8c+/9ª, y ha sido abierta por los hermanos Pou, Iker y Eneko. Han conseguido completar la ruta Orbayu en el Pico Urriellu en ocho horas de actividad encadenando cada uno de los 16 largos a la primera.

¿Quedará algo más difícil por conseguir en el Urriellu? El tiempo nos lo dirá.

domingo, 6 de junio de 2010

Picos de Europa - 3 -



"No me llaméis Naranjo, pues fruto no puedo dar; llamadme Picu Urriellu, que es mi nombre natural".

Cuando empecé a subir a la montaña allá por el año 70, en el mes de Febrero, José Luis Arrabal y Gervasio Lastra habían quedado aislados en la cara oeste del Naranjo y aunque fueron sacados de la pared por los equipos de rescate, José Luis Arrabal, en helicóptero, moría días después de una neumonía que le sobrevino como consecuencia de haber estado tantos días expuesto al frio y al viento.


Su entierro en Madrid constituyó una enorme manifestación de pesar en la que se vieron cientos de jóvenes montañeros, lamentando la muerte de José Luis Arrabal, un nuevo tipo de escalador de pelo largo y aspecto contestatario, una nueva juventud que ya poco tenía que ver con el prototipo de montañero formado en el Frente de Juventudes o en la OJE, totalmente al margen de la sociedad conservadora.


En Agosto del año 1971, se consiguió la primera ascensión de  la oeste del Naranjo sin vivac, los autores de esta hazaña de la época,  fueron José Ángel Lucas y Rafael González Duran “loquillo”, de quienes me precio de  haber sido amiga. Justo un año más tarde José Ángel consiguió la primera ascensión en solitario en 20 horas.

Una nueva hazaña se lleva a cabo en Febrero del año 73, se consigue la primera ascensión invernal de la Rabada Navarro en la famosa cara oeste del Picu. Los encargados de este nuevo hito fueron, de nuevo José Ángel Lucas, “el rebeco” como le llaman  en su tierra, junto con Miguel Ángel García Gallego “el murciano”, Pedro Antonio Ortega “el ardilla” y Cesar Pérez de Tudela.

Fue ésta una escalada polémica, por la repercusión mediática que tuvo, repercusión con la que muchos montañeros de la época no estaban de acuerdo.

En un primer momento también estaban en la pared, Gervasio Lastra y Fernando Martínez, aunque estos abandonaron desde los Tiros de la Torca, realizando, Lastra a su llegada las siguientes declaraciones, que fueron publicadas el 10 de Febrero de 1973 por el Diario ABC.

“No reanudamos la escalada desde los Tiros de la Torca porque hacía mucho frio. Yo entiendo el montañismo como una forma de disfrutar lo más posible de la montaña, y como vi que en aquellas condiciones no podríamos lograrlo desistimos. Yo no quise participar en el show. Nunca quise ponerme al radioteléfono porque, tal y como se habían planteado las cosas preferí no hacerlo. Estas situaciones no van conmigo ni con mi forma de ver el montañismo. Sin pretenderlo me vi metido de lleno en todo aquel montaje. Fernando y yo llegamos con la intención de hacer esa escalada sin prisas. Luego llegaron todos los demás y las cosas se complicaron demasiado.

¿Estas de acuerdo con el montañismo competitivo?

Si pensáis que esto ha sido una competición me alegro de haberme retirado. Estaba claro que no podíamos llegar a ninguna clase de  entendimiento con ellos. El clima estaba muy tenso y por supuesto alguien tenía que ceder para evitar aglomeraciones en la pared. Fuimos nosotros quienes cedimos porque según nuestra filosofía montañera, no estaba en nuestros cálculos participar en ninguna competición. Como montañero pienso que hubo poca pureza en todo esto. He oído hablar de gloria y de riesgo pero creo que no hubo ni lo uno ni lo otro. Nos separan profundas razones morales.



Pocos meses después, José Ángel Lucas moriría, tras hacer la Walker en las Grandes Jorasses al ser atrapado por una avalancha junto a Fernando Villa “Piviu”. Aunque fueron rescatados, para José Ángel ya era demasiado tarde, aunque al menos pudo ser enterrado en su pueblo natal de Tornavacas. Fue un episodio doloroso para el montañismo español y especialmente para quienes le conocimos.

sábado, 22 de mayo de 2010

Picos de Europa -2-




Son muchas las montañas del macizo que han recibido nombre según su coloración. Así la Torre Blanca y la Peña Blanca, la Peña Negra, la Torre Bermeja y la Peña Bermeja. Es el caso de una de las cimas más emblemáticas del país, conocida por  expertos y profanos: el Naranjo de Bulnes o Picu Urriello, alma de los Picos de Europa, que se torna esplendorosamente anaranjado al atardecer cuando el sol poniente se refleja en su impresionante cara oeste.
Quien desee admirar sin demasiado esfuerzo la mejor vista del pico la obtendrá –si la niebla lo permite- desde la explanada del monumento al Naranjo de Bulnes, levantado en 1967 en la aldea de Camarmeña. Pero aquel que desee llegar hasta su base puede optar por diversas sendas. La más tradicional, la que arranca de Puente Poncebos, permite pernoctar en el refugio de la Vega de Urriello, erigido en 1954, por iniciativa de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara y bajo la dirección del alpinista Teógenes Díaz, quien alternaba la obra con arriesgadas ascensiones en solitario. Medio siglo antes nadie había hollado aun su cima. Cuna del montañismo español el “Picu” no es la cumbre mayor del macizo (2.519 metros). Sin embargo, la versatilidad de sus caras, especialmente la occidental, con un desplome de 600 metros, hicieron creer que coronar su cima era poco más que una utopía.
Fue Pedro Pidal y Bernaldo de Quiros, marqués de Villaviciosa de Asturias, el primero en conseguirlo, en 1904, en compañía de un pastor de la zona, Gregorio Pérez “el Cainejo” que tenia la peculiaridad de escalar descalzo. Le siguió un bávaro enamorado de Asturias, Gustav Schulze, que realizó la primera escalada en solitario, y poco después (1.916) Víctor Martínez “el de Camarmeña”, quien lo hizo con la única ayuda de sus manos y sus pies. Sería la nieta de “el Cainejo”, María Pérez, la primera mujer que conquistara la cima en julio de 1935.   El 8 de Marzo de 1.956 Angel Landa Vidarte, del Grupo Alpino Turista de Baracaldo, y Pedro Udaondo, del Grupo de Montaña Juventus de Bilbao, consiguen coronar el pico por primera vez en condiciones invernales. El 21 de Agosto de 1962, los alpinistas aragoneses Alberto Rabada y Ernesto Navarro ascienden al Picu por primera vez a través de la difícil cara Oeste.
 
Innumerables han sido, desde entonces, las jornadas de triunfo o luto montañero: la primera víctima Luis Martínez “el Cuco”, encontró la muerte en 1.928, cuando intentaba la escalada en solitario. Dejó una nota en su mochila, a modo de despedida: He pasado muy mala noche por el frio pero mirando las estrellas. Reflejaba así la misma fascinación por el cielo que los pastores de Cabrales cuando cantan: “Desde el Naranjo de Bulnes se ve la niebla en el suelo por eso los asturianos estamos cerca del cielo”. La niebla es el fenómeno atmosférico más característico de  los Picos de Europa. Difumina una orográfica complicada e inhóspita y crea un entorno prácticamente inaccesible, solo permitido a los naturales de la zona y a los alpinistas que han hecho del Pico Urriellu o Naranjo de Bulnes un mito legendario y carismático.
Así es el Urriellu: testigo impasible de las luchas entre astures e invasores; del esfuerzo de aquellos pastores que debían atarse para poder segar los prados sin despeñarse e hito para quienes amaron tanto el reto de su altura como la belleza de sus parajes y la compañía de los escasos habitantes de los Picos que, en durísimas condiciones de vida, han esculpido su carácter recio con la belleza y la grandiosidad de las altas cumbres.



domingo, 2 de mayo de 2010

Picos de Europa -1-



Míticos, agrestes, solitarios, los Picos de Europa vuelven su mirada al mar, buscando tal vez a aquellos navegantes que, según la leyenda, les dieron nombre cuando, de regreso, eran las primeras cimas del continente que divisaban. Los antiguos Mons Vindius, último e inexpugnable reducto de las tribus cántabras en su desigual lucha contra Roma, fueron, ocho siglos más tarde, “Peña de Pelayo” para los cronistas árabes, hasta que el humanista italiano y capellán de Fernando el Católico, Lucio Marieno Sículo, los citara por vez primera en 1530 como Picos de Europa. Su historia geológica va más allá. Hace trescientos millones de años yacían bajo el mar que cubría esta parte de la península Ibérica, de ello da cumplido testimonio la caliza que los diferencia de la vecina cordillera Cantábrica e incluso de cualquier otro macizo español o europeo, y que facilitó que, sobre el primer modelado de los Picos, actuaran la erosión glaciar y cárstica.

El resultado de esta acción geológica fue una morfología especial que divide su estructura en tres macizos bien diferenciados: el oriental o de Andara, el central o de Urrieles y el occidental o del Cornión. El mayor de los tres, el central, posee las cotas más altas y los perfiles más agrestes: Torre Cerredo, Peña Vieja, Tiro Tirso, el Naranjo de Bulnes. La condición caliza de la montaña es, también, la responsable de las claras tonalidades de sus laderas, inolvidables para andariegos y montañeros, cuando, a la puesta del sol, se tiñen de anaranjados y rojizos que suavizan lo agreste y escarpado de sus formas.

La transparencia la pone el agua. Y no solo la de los famosos lagos de Covadonga –Enol y La Ercina-. Los Picos también cuentan con bravos ríos de montaña que, tallando sus escarpaduras, han creado otra de sus inequívocas señas de identidad: los desfiladeros. Así el Deva, con su reconocida garganta de La Hermida; el Duje; el Cares, del que dijo Víctor de la Serna que era “bravo y fuerte como ninguno en el mundo” un “Durandarte” transparente que labra durante 10 kilómetros la llamada del desfiladero de los Beyos y cuyo tradicional descenso anual finaliza, festivo y concurrido en Ribadesella. Volviendo al color, el blanco corre a cargo, a partir de diciembre, de la nieve que cubre el macizo y de los neveros que persisten incluso en los veranos más cálidos. Es un contrapunto perfecto del contraste entre los altos prados y los bosques periféricos donde se refugian los asustadizos rebecos, o los frondosos bosques de hayas y robles que se prolongan en matorrales de brezo, arándanos, piornos, helechos, zarzas y madreselvas que, en otoño, estallan en ocres, amarillos y dorados y proporcionan a quien lo contempla un espectáculo único, Y sobre el color, difuminándolo, el más habitual de todos los meteoros, consustancial al paisaje: la niebla, la misma que sumerge las zonas bajas de los Picos en un océano brumoso, mientras que en las cumbres brilla el sol y el cielo luce su azul más intenso.

miércoles, 24 de febrero de 2010

EL DIA DE LAS TARTAS


Una anécdota de las muchas que se producían cada semana contada desde la perspectiva del tiempo puede parecer una tontería, pero lo cierto es que entonces a nosotros no nos lo parecía. Éramos gente joven que quería comerse el mundo, con ganas de divertirse y de vivir, con sueños, ilusiones y deseos por cumplir. Sueños que todos compartíamos.
Antes de empezar a subir con Loquillo, subíamos con un grupo variopinto de chicos, y digo variopinto porque eran totalmente distintos unos de otros, incluso vivían en distintas barriadas de Madrid. San Blas, Delicias, Puerta de Toledo y Paseo de Extremadura, pero si tenían una cosa en común…. La Montaña
Aunque ya no subíamos con ellos la relación era buena, solo había una excepción, pero con ignorarnos era suficiente. Algunos de ellos, que con el tiempo fueron parte importante de nuestras vidas, si nos encontraban por ahí dejaban a los demás y se quedaban con nosotros.
Había algunos Fernando en el grupo, eran de los del Paseo de Extremadura, así que un día decidieron que el 30 de Mayo que es el día de San Fernando, o el fin de semana más cercano, había que subir a Pedriza con unas tartas. Nos invitaron a Loquillo, Mari Paz y a mí y como se corrió la voz, se agregó algún Fernando más. Cada Fernando tenía que llevar una tarta grande.
Cuando llegó el gran día, allá nos fuimos todos, un sábado por la tarde, cargados con los macutos y las tartas. Creo que éramos más de 20, porque como sucede en toda celebración, se agregaron, amigos, primos, etc. Como siempre Mari Paz y yo éramos las únicas chicas. Si mi padre me hubiera podido ver por un agujerito seguro que le habría dado algo.
Subíamos despacio, como ocurre cuando va tanta gente junta y además con ganas de divertirse, íbamos camino del Tolmo. Antes de llegar al Tolmo a la izquierda del camino nos quedamos.
Era una noche de luna llena, con lo que Pedriza estaba espectacular, pero espectacular de verdad. Nadie debería morirse sin ver una noche como aquella.
Se colocaron los sacos y se empezó a sacar la cena de los macutos. Los filetes empanados, la tortilla, pimientos, filetes rusos, vamos lo típico que se llevaba entonces para comer y que creo que era lo que llevábamos todo aquel que subíamos a la sierra. Uno de los agregados que era amigo de Juan, llevaba un chorizo y queso de su pueblo que estaba de muerte.
Alguien había llevado linternas de esas de camping gas y nos pusimos a compartir la comida y parecía como si estuviéramos en una boda, y que teníamos las tartas y todo. Se oyó el típico ¡Que se besen, que se besen! ¡Viva las chicas! ¡Viva los Fernandos! Y ya se hacía vivas a todo, que si ¡Viva el Pájaro! ¡Viva el Tolmo!, etc. y risas y más risas de todos. Se hablaba de aquello que ya se había hecho y de lo que se soñaba con hacer. Se empezaron a contar historias, como la leyenda de la cueva de la mora, la leyenda del cancho de los muertos y la de un montañero que:
Cuentan que un alpinista, apasionado por conquistar una altísima montaña, inició su travesía después de años de preparación, quiso subir sin ningún compañero.
Empezó la ascensión y se le fue haciendo tarde y más tarde y no se preparó para acampar sino que decidió seguir subiendo y oscureció.
La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver casi nada. Todo era negro y las nubes no dejaban ver la luna y las estrellas. Cuando estaba solo a unos pocos metros de la cima, resbaló y se deslizó a una velocidad vertiginosa.
El alpinista solo podía ver veloces manchas oscuras y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad.
Seguía cayendo y en esos angustiosos momentos le pasaron por su mente todos los episodios gratos y no tan gratos de su vida. Pensaba en la cercanía de la muerte y rogó a Dios que le salvara
De repente, sintió un fuerte tirón de la larga cuerda que lo amarraba de la cintura a los tacos clavados en la roca de la montaña. En ese momento de quietud, suspendido en el aire gritó: ¡¡¡Ayúdame Dios mío!!!.
De pronto una voz grave y profunda de los cielos le contestó: ¿Y qué quieres que haga?
El montañero contestó ¡¡Sálvame Dios mío!!
Y escuchó una nueva pregunta: “¿Realmente crees que yo te puedo salvar de ésta?
Y el hombre contestó: “Por supuesto, Señor”.
Y oyó de nuevo a la voz que le decía: “Pues entonces corta la cuerda que te sostiene…”.
Hubo un momento de silencio.
El hombre se aferró más aún a la cuerda.
Cuenta el equipo de rescate, que al día siguiente encontraron a un alpinista muerto, suspendido de una cuerda, con las manos fuertemente aferrado a ella ….y a tan solo un metro del suelo.
Ya habíamos terminado de cenar y habíamos acabado con las tartas, cuando de repente alguien dijo: ¡Vamos a hacernos el Tolmo!

Y hacia el Tolmo nos fuimos todo el mundo. Cuando llegamos había gente allí preparándose para dormir o charlando, pero con nuestra llegada se espabilaron, hubo quien se puso a escalar en el Tolmo, otros se fueron hacia el Pájaro, sepa Dios a que y otros se quedaron a mitad de camino. Estaba amaneciendo cuando llegamos el último a dormir



Al día siguiente estábamos medio muertos por la falta de sueño pero aun así la gente se fue a escalar, unos se fueron a las Buitreras y otros volvieron al Pájaro. Bajamos tarde a comer al restaurante al que íbamos en el tranco y siguió la alegría. Ya en el autobús de regreso algunos se echaron un sueñecito, porque realmente estábamos cansados pero felices.
Nosotros podíamos considerarnos AFORTUNADOS y PRIVILEGIADOS, porque estábamos donde queríamos haciendo lo que nos gustaba y eso no le estaba permitido a todo el mundo y mientras nos divertíamos y comíamos tartas en Pedriza, en el mundo exterior, o real, vivíamos en una dictadura, que estaba viviendo sus últimos años aunque por entonces no lo sabíamos.
Todavía en esos tiempos la policía visitaba las casas de aquellos que alguna vez habían estado encarcelados por ser contrarios al régimen de Franco, solicitando información sobre ellos a sus vecinos; querían saber como vivían y que hacían y si recibían muchas visitas porque si era así se consideraban reuniones clandestinas, esto no era conocido por el gran público, los vecinos a los que preguntaban generalmente se lo contaban al interesado para que estuvieron preparados e informados.
España era un país en el que en ese tiempo aun existía la pena de muerte, por fusilamiento o por medio de garrote vil que consistía en un collar de hierro que mediante un tornillo, con una bola al final retrocedía produciendo la muerte por la dislocación de la vértebra de la columna cervical, es decir se le rompe el cuello a la víctima, se supone que la muerte era instantánea pero no siempre ocurría así.
El último ejecutado en España a garrote vil fue Salvador Puig Antich el 2 de Marzo de 1974. Luis Llach le dedicó el tema “I si canto trist”
Luis Eduardo Aute compuso la canción “Al Alba”, con motivo de las últimas ejecuciones que se produjeron en España, aunque disfrazada de canción de amor para poder pasar la censura.
Afortunadamente con la muerte de Franco y la instauración de la democracia, se abolió la pena de muerte en la Constitución de 1.978 y se acabó con aquella barbarie.
Esto último no tiene nada que ver con “el día de las tartas”, pero he hecho mención a ello para resaltar la suerte que teníamos aquella juventud que por entonces subíamos a la montaña, que vivíamos en un mundo libre en el que todos nos considerábamos amigos, porque se podía decir que formábamos parte de un grupo, con las mismas ilusiones, que unos consiguieron cumplir y que otros nos quedamos a medio camino.


viernes, 1 de enero de 2010

POSTALES DEL MAS ALLA

Actualmente, con el correo electrónico y los teléfonos móviles con cámara de fotos cada vez más sofisticados, te vas de viaje, a Suiza por ejemplo y te pasas a ver el Eiger, haces una foto y en ese mismo momento un amigo la recibe a modo de postal en el otro lado del mundo, quien dice a ver el Eiger, dice a Perú o a China por ejemplo. Yo tenía un amigo que siempre que se iba de viaje, me enviaba un monton de fotos a través del móvil. Cuando cambias de móvil, que se hace con frecuencia, generalmente te quedas sin las fotos, salvo que hayas tenido la precaución de pasarlas a un ordenador o cambiarlas al móvil nuevo, pero eso es mas historiado.

Pero en los años 70 no existían ni los móviles, ni el correo electrónico, así que la gente cuando salía por ahí tenía la buena costumbre, porque a mí me parecía y me sigue pareciendo una buena costumbre, de enviar una tarjeta postal. En la montaña pasaba lo mismo, si se iban fuera te enviaban una postal, los que no tenían tu dirección o no te la habían pedido al irse se la enviaban a un amiguete, y este cuando te veía el fin de semana te la daba y si no te veía la llevaba en el macuto hasta que podía dártela.

Los había un poco vaguetes que no te enviaban la postal sino que te la daban en mano al regreso, algunas hasta sin escribir y sin poner el nombre siquiera, supongo que era el equivalente a los regalos de hoy en día que cuando sales de viaje siempre regresas con algún recuerdo para la familia, los amigos, los compañeros, etc.

Generalmente las postales me las enviaban a casa y mi portera, que era quien las echaba en el buzón, si me veía llegar siempre me avisaba y me decía “Mary tienes una postal de otro alpinista” y se daba importancia diciendo que en su portal vivía una alpinista que recibía un monton de postales

Al principio, me acordaba de quien me había traído cada postal, de las que no estaban escritas me refiero, pero desgraciadamente ahora con el paso del tiempo ya no, si que veo alguna cara pero no le pongo nombre y también tengo algunos nombres pero no les pongo cara. Pido perdón a todas esas personas de las que no me acuerdo bien.

En aquellos años, con que coincidieras dos veces en el autobús de línea a Manzanares con alguien ya te llamabas amigo, así que como amigo, te escriba en la primera ocasión que tenía, quizá también por lo que representaba escribir la postal, porque eso quería decir que habías salido fuera, cosa que no todo el mundo se podía permitir, había que tener en cuenta que éramos gente muy joven y nuestro poder adquisitivo era bastante escaso.

Yo tengo un montón de ellas que todavía conservo, aunque no todas, las que faltan las perdí en una mudanza, junto con unos libros y las orejeras de Chinchon, rojas muy bonitas, que después de estarlas guardando 20 años con todo el amor del mundo por una equivocación con las cajas me quedé la caja que no era y perdí aquellas cosas que con tanto cariño guardaba. Lo sentí mucho la verdad, porque precisamente en esa caja guarde “las cosas importantes” (como las orejeras) y las que no cogían en esa caja las metí en otra que fue la que por lo menos conservé.

Por entonces casi la mayoría de la gente que conocía iba a Picos y Pirineos, y casi todos terminaban, poniendo un R.I.P. al final de la tarjeta, parecía casi una consigna, los que empezaban porque en cualquier sitio que se metieran se la podían pegar y los grandes porque quizá era muy arriesgado lo que pretendían hacer.


Exagerando un poco debo de ser una de las personas de España que mas variaciones del Picú tiene. Hay excepciones, claro, pero solo me quedan un par de ellas.


Una de Chamonix, que eran palabras mayores, es de la aguja del Midi, de alguien que ahora no recuerdo quien es y por la firma no soy capaz de sacarlo y el caso es que en la despedida me pone “un fuerte abrazo, de este compañero que no te olvida”, así que debía de ser alguien más o menos cercano, por lo de no olvidarme.

La otra es de Marsella, de Carmelo “el Espinilla”. Que por cierto siempre fue encantador conmigo, y que además y porque no decirlo, físicamente era muy atractivo, incluso con la cicatriz, con el pelo largo y liso que siempre llevaba muy limpio.

Con Carmelo coincidiamos más en la nieve esquiando que escalando, esquiaba bastante bien. La última vez que le vi fue a principios del año 74 en el bar de la Estación de Cotos.

Es curioso que desde que deje de subir, no he vuelto a ver a nadie, ni siquiera por casualidad he coincidido, ni con mis amigos ni con ningún conocido. Es como si cuando lo dejé se hubiera cerrado un circulo, y se hubieran creado dos mundos paralelos y diferentes, separados por miles de años luz uno de otro sin posibilidad de comunicación.

Treinta y cinco años después, y un día que paseaba por el Ciberespacio, o la galaxia virtual, o como queramos llamarlo me encuentro con una parte de ese mundo, allí como congelado en el tiempo, y veo a gente de mi tiempo, con historias de mi tiempo, pero miro mejor y veo que no está congelado no, veo que ha ido avanzando y sigo caminando y veo lo que ha ido cambiando, y también que la gente ya no es igual, menos mal que todavía quedan de los mios, los comprometidos con la conservación de la montaña.

Parece que me encuentro en una novela de Stephen King, de esas que tratan sobre mundos paralelos, como la saga de “La Torre Oscura”, que estaba inspirada en el relato de Robert Browning, “Childe Roland a la Torre Oscura llegó”, se cree que Rolando es el protagonista de un cantar de gesta francés, anónimo del siglo 11 “La canción de Rolando”.

La diferencia con la novela de Stephen King, es que en ésta los protagonistas, pueden pasar mediante el exotránsito y unas puertas que se abren, a distintos mundos y distintos “cuándos” y sin embargo yo no.
Es como si hubiera recibido una postal del más allá, de algún amigo relatándome sus aventuras.

jueves, 17 de diciembre de 2009

NIVEL 2

Por aquel entonces también habíamos cambiado nuestra ruta de entrada a Pedriza, dejamos de subir por el Tranco y empezamos a subir a Canto Cochino con la Fifi, con aquel microbús que iba cargado de montañeros, y ella tan peculiar que casi asustaba un poco, aunque sí volvíamos por el Tranco porque comíamos, muy tarde, en un bar que había pasado Julián en la carretera ya, en una curva, que tenía una terracita, creo que se llamaba Goyo, (allí todo el mundo se llama Goyo), y comíamos huevos fritos con patatas fritas y morcilla, otros los comían con chorizo. Llevábamos un tiempo comiendo allí.


Loquillo también nos enseñó a encordarnos. Nos enseño también el famoso “as de guía”, que yo recuerdo que con una cuerdecita o una cinta practicaba en la oficina, porque ya entonces trabajaba, (empecé con 15 años), aunque cuando íbamos a escalar era él quien nos encordaba, se ve que no se fiaba mucho ¡menos mal que no se fiaba!
Nunca le agradeceré bastante la paciencia que él tuvo conmigo. Yo tenía problemas escalando, me costaba mucho y como ya he dicho tenía vértigo, aunque yo no lo sabía entonces, lo descubrí después y fue cuando entendí mi sufrimiento en la Vikinga, cuando tenía que recoger el estribo. Menos mal que Mari Paz era bastante buena y eso le compensaba. Lo que sí que me gustaba era el “rapel volado”, (una vez superada la salida claro) hice uno en una de las Buitreras que me encantó. No me acuerdo cual fue, la hicimos, Rafa, Mari Paz, su hermano Daniel, que por entonces estaba también empezando y mira luego ha terminado siendo uno de los protagonistas del libro de Cesar Castro, “Historia de 32 sendas de la vertical”, y yo.

Algo que para mí fue muy importante fue lo que sucedió en la Sur del Pájaro, asi que lo contaré.


Ese día parecía que todos en la Pedri se habían puesto de acuerdo para hacer la Sur, yo incluida Parecía que íbamos a una romería, aquello estaba lleno de gente. Subió Loquillo, en solitario porque yo no le aseguraba. Después me tocó a mí subir por el “jaboncillo” aquel, que yo creo recordar que subí de frente, sin embargo el otro día vi un video de unos haciendo la sur y lo bordeaban, y parece que así se sube con mucha facilidad, casi andando. Pasé la chimenea, y allí me dijo Rafa que esperara porque había atasco y había un montón de gente en la pared, parece ser que alguien tenía problemas en la salida. Llegó un chaval hasta donde yo estaba y también se tuvo que quedar allí debajo esperando. Aquello se hacía eterno, o al menos a mi me lo parecía, y de pronto se empezaron a oír unos gritos, se decía que a uno le había dado un ataque (de pánico supongo), así que si yo ya estaba nerviosa después de oír aquello mucho mas. A todo esto y por si fuera poco empezó a llover, flojito, pero llovía. Loquillo entonces decidió que íbamos a bajar, o mejor dicho, a mi me iba a hacer bajar porque aquello iba para largo, así que señoras y señores, destrepó hasta donde yo estaba, me hizo salir creo que hacía la derecha, a una especie de repisita, digo repisita por llamarlo de alguna forma, me aplastó contra la pared, me desencordó (me dejó además medio desnuda), si en aquel momento no me dio un ataque al corazón por el miedo, ya no me da, me preparó para rapelar “a la española” porque allí no me podía hacer un braguero y me mandó para abajo, no sé como montó el rapel, porque yo para entonces ya estaba en estado catatónico, solo sé que baje y que me quemé la pierna, por decirlo de una forma un poco fina y la tuve jodida.

Es posible que alguien critique esto, pero era lo mejor que podíamos hacer, teniendo en cuenta que el que estaba arriba estaba histérico, que nadie hacia nada por ayudar porque supongo que no podían en realidad, así que Rafa iba a subir. Yo no estaba preparada para seguirle y no iba a quedarme allí sola, ¿esperando a que? Fue lo único que se podía hacer. Al final el chaval creo que consiguió salir solo, pero yo ya estaba abajo.

No volví a escalar más. No había bajado por mí sino por una situación ajena, pero era obvio que yo era un lastre. Eso me hizo pensar. Si aquel chico no hubiera tenido problemas y no se hubiera puesto a gritar nosotros hubiéramos seguido, pero ¿me habría pasado a mí lo que le pasó a él? ¿Hubiera sido yo entonces la que gritara? A lo mejor no, pero no lo sabré nunca a ciencia cierta, pero si me di cuenta de una cosa y es que yo tenía un problema. Cuando Rafa me sacó a la repisita aquella, y me desencordó y la única sujeción que tenía eran mis manos y mi cuerpo pegado a la pared, en vez de disfrutar de ese contacto tan directo con la roca, como si estuviera abrazada a un amante, pasé tanto miedo que pensé que seguir escalando era poner en peligro a los demás porque siempre no iba a estar Loquillo, eso seguro y quien sabe si algún día no sería yo la que gritara, así que seguí disfrutando de Pedriza por supuesto pero sin escalar. No sé si me equivoque, (ese año me equivoque en otras cosas también) a lo mejor podía haber superado el vértigo, no lo sé, pero lo cierto es que mi sueño de escaladora se fue al garete.

Loquillo, a veces, desaparecía de repente y a los pocos días recibíamos una postal de Picos, Pirineos, etc. Tengo varias, todas con algo de su humor tan peculiar y característico, sobre el Espolón del Gallinero, La Franco Española, la Oeste del Naranjo.

De Rafa tengo un recuerdo muy grato, en realidad tengo un recuerdo muy grato de todo el mundo. También me topé con un borde pero en general la gente era estupenda. Lo curioso es que no recuerdo como le conocimos, ni quien nos le presento, si me acuerdo lo que pasó ese día, que fue en Manzanares, y que estábamos esperando al autobús y que nos quedamos a coger el siguiente y tampoco recuerdo como fue el empezar a ir con él.

Veo de una forma difusa a Rafa despidiéndose, como si no nos fuésemos a ver en un tiempo, así que aquí lo dejo, en la despedida, aunque seguro que sigue saliendo en alguna historieta mas.

Fueron unos años maravillosos, en aquella Pedriza que parece que te entra directamente en vena y aunque pasen muchos años, no se la puede olvidar.

viernes, 11 de diciembre de 2009

NIVEL UNO

En el año 1972, el productor musical Terry Knight, escribió para presentar un disco de Grand Funk Railroad, algo parecido esto
“Desde los albores de la historia conocida, desgranando la vida de todo hombre, mujer y niño que alguna vez hubieron pisado esta tierra, ha habido tan solo un puñado cuyo destino fue ser conocidos como fenómenos. De su nacimiento provinieron sus actos, y de sus actos, el reconocimiento. Y verdaderamente fueron pocos, los verdaderos líderes de cada culto, cada fenómeno, los que nacieron para que en su tiempo fueran conocidos solamente a través de sus nombres de pila, Cleopatra, Jesús, Miguel Ángel, Napoleón, Elvis, etc. Por supuesto, hubo literalmente centenares –desde Mozart a Einstein - de Velázquez a Hemingway- que dejaron para siempre sus apellidos en las páginas de la historia.”
Pero Terry Knight se olvidó de decir que hubo otros muchos que fueron conocidos por su sobrenombre o apodo, El Che, La Pasionaria, El Greco, “Caravaggio”, (por cierto uno de mis pintores favoritos) el Boss, etc.
La persona de quien voy a hablar, es conocida por su nombre, y su sobrenombre, así que para que no quede ninguna duda, le citaré por su nombre completo y su apodo:

RAFAEL GONZALEZ DURAN, LOQUILLO





No voy a hacer un perfil de loquillo, voy a hablar de lo que representó para mi. Con el paso del tiempo, me he dado cuenta que conocer a Loquillo, marcó un antes y un después en mi andanzas pedriceras. Hasta entonces íbamos con un grupo en el que no hacíamos nada, también es verdad que bastante tenían con ellos mismos.
Loquillo fue como pasar de nivel en un videojuego.
Por ejemplo la gente. Conocimos a mucha gente que era alguien en el mundo de la montaña y la escalada, entre otros a José Angel Lucas, que desgraciadamente se fue cuando y como no debía. El único consuelo es el famoso “al menos se fue haciendo lo que mas le gustaba”, pero aun así es una putada. Recuerdo que cuando se despidió porque se marchaba, se iba con Piviu, a hacer la Punta Walker, me dio un abrazo y dijo: A ver si cuando vuelva montamos algo eh?. Pero no volvió.
Pero volviendo a Rafa era, y estoy segura de que lo seguirá siendo, una excelente persona. Loquillo ya era todo un personaje y sin embargo era una persona muy normal, y de una gran generosidad porque que una persona como él se preocupara de dos muchachitas como nosotras es ser muy generoso.
Siempre se preocupó de nosotros, hasta en los mas mínimos detalles, por ejemplo, yo no tenía saco, porque en mi casa no me dejaban ir a dormir los sábados, así que me tenía que buscar la vida para poder hacerlo. Tenía la suerte de tener una amiga que tenía un chalet en una de las urbanizaciones de Manzanares, así que en casa decía que iba a dormir a casa de Maria. Loquillo me dejaba su saco que era un Pedro Gómez y daba gusto dormir en el y el utilizaba una funda de vivac.
Fue Loquillo quien nos hablo de la necesidad de afiliarnos en un club de montaña y nos llevó al Club Galayos, y como para estar allí necesitabas tener un cierto curriculum, Loquillo se encargó de prepararnos. A ciertas personas les comió la envidia, por cierto.
Tambien cambiamos nuestros pertrechos montañeros, las viejas y pesadas botas, por unas cletas, que nos recomendó, creo que eran unas Kamet. Cambiamos el macuto por uno impermeable de ataque, etc.
Continuará .......................

HOY ES EL DIA DE LAS MONTAÑAS, POR FAVOR CUIDEMOSLAS


viernes, 4 de diciembre de 2009

UN DIA DE TORMENTA

Aquella semana habíamos quedado en subir a Cotos. Yo había quedado con Fernando que me dijo que también iba a subir, así que llamamos a Gabi para reservar dos plazas en el autocar. Fernando ya tenía la suya reservada. Gabi era un chaval que organizaba un autocar para subir a Cotos. Solo subía los domingos.

Llegó el domingo y pusimos rumbo a Cotos. El día estaba bastante raro y según íbamos subiendo el Puerto de Navacerrada, empezó a nevar, cada vez más fuerte y la visibilidad era nula. Al final se decidió que el autocar no iba a seguir y se daría la vuelta. Como la gente no queríamos regresar se acordó que el autocar se iría al pueblo de Navacerrada y esperaría allí hasta las 5, eso sí preferían saber de antemano si alguien iba a regresar por su medios. Hubo gente que ya había bajado y empezado a andar, entre ellos Fernando, así que cuando bajamos nosotras ya no estaba.
Empezamos a andar pero entre que andaba bastante más rápido que nosotras, ya se había ido hacia un rato y que no se veía nada, le habíamos perdido. Era curiosa la sensación de soledad a pesar de que bastante gente iba subiendo carretera arriba, había bastante niebla y no veias ni a los de delante ni a los de detrás. Llegamos arriba al Puerto y fuimos a la estación que estaba llena de gente pero Fernando tampoco estaba allí. Estuvimos allí un rato por si llegaba algún funicular y subir a Cotos pero era perder el tiempo.
Nos arrepentimos de haber dicho que volveríamos con el autocar, porque con el día de hacía no apetecía nada bajar andando hasta el pueblo y no podíamos dejar de ir por si pensaban que nos había ocurrido algo, y tampoco veíamos a nadie conocido para avisar. En aquellos tiempos no existían los móviles, ni tan siquiera estaban en proyecto.



Así que nos pusimos en marcha hacia el pueblo. No dejaba de nevar, al contrario cada vez nevaba mas. Como no podía ser de otra manera el tema del día fue los hombres y sus tonterías y entre el frio, la nieve, la caminata, se fueron calentando los ánimos y al final acabamos pensando que la gente era una mierda y no se podía fiar uno de nadie. Lo que me resulta extraño ahora al recordar es que estuviéramos solas ese día ya que nunca lo estuvimos.
Con este ánimo llegamos al pueblo de Navacerrada, íbamos empapadas y muertas de frio y no había ni rastro del autocar, claro que era muy pronto, debían de ser las tres más o menos. Por aquel entonces debíamos de llevar comida en el macuto porque fuimos a una panadería a comprar pan. Cuando entramos en la panadería el panadero dio una exclamación
¡Dios bendito criaturas! ¿De dónde venís así?
Le contamos al hombre lo que había pasado. La verdad es que debíamos ir de pena, porque llamó a su mujer y le dijo que nos trajera unas toallas, que nos dio para que nos secáramos un poco, la mujer era una señora encantadora y la verdad no sé muy bien como ocurrió pero el caso es que nos dijeron que ya iban a cerrar cuando entramos y que nos quedáramos a comer con ellos, y así lo hicimos y pasamos un rato muy agradable.
Es hermoso que unas personas que no te conocen de nada te brinden su casa y compartan su comida contigo. Cuando terminamos de comer nos fuimos y ya había llegado el autocar. De Fernando ni rastro y parece ser que se había encontrado a Gabi y le dijo que regresaba por sus medios.
Llegamos a Madrid y nos fuimos a Las Jarras. Fue llegando gente, Fernando parece ser que nos había estado buscando y al no encontrarnos pensó que habíamos regresado con el autocar, porque alguien le dijo que unas chicas se habían vuelto con el autocar y pensó que eramos nosotras, una tontería pero bueno daba igual porque ese matrimonio mayor tan agradable nos había reconciliado con el género humano.
Aproximadamente 10 años más tarde, en un país extranjero, otra persona desconocida para mí, me brindó su compañía, su comprensión y su apoyo. Solo sé que se llamaba Boni o Beni y era de Alcalá de Henares. No le he vuelto a ver, pero no le olvidaré nunca.

Dedicada a esas tres personas maravillosas

You’ve got a friend
Autor: James Taylor


http://www.youtube.com/watch?v=Q7RPCFfudmU

De las versiones de esta canción las mejores son las de James Taylor que la compuso y la de Carole King. A día de hoy todavía no he sido capaz de decidir cual de ellas me gusta mas. Cuando oigo la de James Taylor me digo que esa es la mejor, pero cuando oigo la de Carole King, también lo pienso. En mi opinion esta canción la cante quien la cante es una joya

sábado, 28 de noviembre de 2009

Y LLEGO LA NIEVE -2-



Cuando empezamos a subir a Cotos, alquilabamos unas tablas y al otro lado de la estación, que habia una pistilla, nos tirabamos por alli y digo tirabamos porque estabamos mas en el suelo que de pie.
La siguiente vez ya subimos a la Laguna de Peñalara, vimos allí a un hombre que habia hecho un agujero en el hielo y se estaba bañando, despues supe que era algo que hacia habitualmente e incluso salía en el periodico. Entre brumas tengo algo así como un recuerdo, en el sentido de que ese hombre era el padre de alguien conocido, pero no se de quien o como lo supe, solo recuerdo que me sorprendió quien era.

Mas o menos al año siguiente hice el tubo de la ceja con Loquillo, fue la primera y única vez que me puse unos crampones y que utilice un piolet . Si que recuerdo que al principio me resultaba un poco dificil utilizar los crampones, pero se superó, y al final casi parecía que estaba subiendo al Everest.

Antes de esto me hice algunas marchitas por la zona y en muchisimas ocasiones bajabamos del funicular en Navacerrda y nos bajabamos andando a Cercedilla, y como siempre hay alguien que conoce un atajo terminabamos hundiendonos en la nieve hasta el muslo, pero afortunadamente nunca nos perdimos.

Fue en el primer invierno, cuando a la llegada a Madrid, en el tren de 7 u 8 de la tarde, empezamos a ir a "Las Jarras" que estaba en Atocha, yo creo que ese bar fue el precursor de los bares de ahora en los que la gente se toma las copas en la calle, entonces aquello estaba lleno de macutos y de montañeros. Era muy agradable la verdad. Me lo he pasado muy bien.

Y para terminar, y aunque no tiene nada que ver con lo escrito, un recuerdo para Victor Jara a quien por fin los chilenos podrán despedir como se merece.

"Te recuerdo Amanda, la calle mojada, corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada, ibas a encontrarte con él
Con él, con él, con él. Son cinco minutos, la vida es eterna en cinco minutos. Suena la sirena de vuelta al trabajo y tu caminando lo iluminas todo los cinco minutos te hacen florecer....."

jueves, 19 de noviembre de 2009

SIERRA DE GUADARRAMA

En el año 71, concretamente el 28 de Agosto, ABC publicaba:

Texto integro

"EN UN PLAZO NO SUPERIOR A DOS AÑOS SE INICIARA EL DESARROLLO TURISTICO EN LA SIERRA DE GUADARRAMA"

Serán construidas dos carreteras: una entre los puertos de Navacerrada y de la Fuenfria , y otra desde esta zona a la Granja de an Ildefonso

TRESCIENTOS MILLONES VAN A SER INVERTIDOS EN EL ACONDICIONAMIENTO DE DIVERSOS LUGARES Y EN LA PREPARACION DE ZONAS DE RECREO.

Parece que va a recibir un impulso definitivo el proyecto de Desarrollo Turistico de la sierra de Guadarrama según manifestaciones del titular del correspondiente Departamento ministerial Sr. Sanchez Bella, a las autoridades segovianas, y con arreglo a las cuales el Plan se iniciará en un plazo no superior a dos años.
El proyecto primitivo de este desarrollo turístico extendía su acción no solo a la zona alpina situada por encima de los 1400 metros -que comprendería parte de los términos municipales de La Granja, Cercedilla, Navacerrada, Manzanares y Rascafria-sino a la denominada "zona de influencia " y que corresponde a la situada entre los puertos de la Fuenfria y La Morcuera, en la cual están comprendidos, además de los términos citados, los de Becerril, el Boalo, Soto del Real y Miraflores de la Sierra.

Entre otras realizaciones, en el Plan está prevista la construcción de una carretera de enlace del Puerto de Navacerrada con el de la Fuenfria, siguiendo el trazado del Camino Smith, y otra carretera pondría en comunicación el puerto de la Fuenfria con La Granja.
En el capítulo de los medios mecánicos de arrastre se piensa que en las zonas de clima duro deben predominar las instalaciones colectivas, tales como hoteles y residencias, sin descartar la construcción de pequeños chalés y refugios para los deportistas. Las construcciones unifamiliares se situarian en las zonas bajas, mas suaves.

Uno de los apartados mas interesantes del proyecto es el que hace referencia al acercamiento de la montaña, en el estio, sobre todo a aquellas personas que sin ser deportistas desean gozar de la Naturaleza. En él podría encajar perfectamente ese primer proyecto de "recuperación" de la sierra de Guadarrama, dado a conocer en el pasado marzo por los Ministros de Información y de Agricultura. Su actuación se extendería sobre unas 55.000 hectareas en cinco zonas: valle del Lozoya, a los pies de Somosierra; La Pedriza y los montes de Manzanares el Real, Navacerrada, siete Picos y laderas meridionales en torno a Cercedilla, montes de El Espinar, en la ladera Norte del Guadarrama, y El Escorial

De momento van a invertirse mas de 300 millones de pesetas en el acondicionamiento de estos lugares y se están preparando zonas de recreo dotadas con fuentes, cocinas y mesas, se construyen caminos y lugares de estacionamiento para vehículos, se preparan sendas para paseo, pasarelas sobre rios, barranqueras, etc"
Esto sucedía hace 38 años y ahora se está hablando de la protección de la Sierra de Guadarrama, ¿protegera algo el PORN la sierra de Guadarrama? o como dicen Ecologistas en acción abre el PORN la mano a mas urbanismo irracional y mas infraestructuras, ya que dicen desbloquea 20 planes generales con una pevisión de 25930 viviendas (mas cuatro campos de golf) y 50000 viviendas potenciales.
Con todos mis respetos para el golf que me parece un deporte tan válido como cualquier otro, ¿no hay otro sitio para hacer los campos de golf que la sierra de Guadarrama?.
Espero que efectivamente este Plan de Ordenación de Recursos Naturales proteja a la Sierra de Guadarrama y que como dice Kiko este creado por gente competente. Porque tiene razón cuando dice que hay que tener en cuenta que el papel de los políticos ecologistas es electoralista.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Y LLEGO LA NIEVE -1 -

He estado dudando sobre si seguir escribiendo o no ya que viendo los currículum que hay por ahí, me he preguntado ¿y yo que hago aquí?, pero al final he pensado que como para que haya Dioses también tiene que haber mortales, pues he decidido seguir. Supongo que hay un montón de montañeros y ex montañeros anónimos que, al igual que yo, nunca harán un ocho mil y tampoco subirán al Naranjo, pero eso no significa que amen menos la montaña. En definitiva, que me he dicho, que solo estoy escribiendo mis recuerdos nada mas y .... ¡nada menos!


Me gustaría llevar un cierto orden cronológico pero lo veo difícil. Ya he dicho que la primera vez que subí fue en el 70 pero sin embargo no empecé a subir en serio hasta la primavera del año 71, y a comienzos de verano es cuando hicimos la bajada desde Bola.

Durante el verano seguimos subiendo a Pedriza. Cogíamos el autobús en Mateo Inurria o en Enrique Larreta, ya no me acuerdo bien. Me encantaba ver el Yelmo a lo lejos según nos íbamos acercando a Manzanares, de hecho todavía me encanta verlo, incluso en fotos. Una vez en el pueblo, carretera arriba hasta llegar a Julian. El río quedaba a la izquierda y a la derecha había chalets, al llegar a Julian, en el río, lleno de domingueros durante el verano, creo recordar que había como un muro bajito por el que andabas por arriba y por ahí entrabamos a Pedriza y digo entrabamos porque era como si existiera una puerta por lo que pasabas a otro mundo. Y para arriba, cada día un poco mas, que si la Pradera Los Lobos, la Kindelan, o al revés ya no me acuerdo que estaba primero. Lo que si recuerdo es que fue en la Kindelan donde conocí al Ardilla, pero eso fue mas adelante, ya en la época de Rafa, y tampoco fue gran cosa, coincidimos un par de veces nada mas. Íbamos llegando cada vez mas arriba y siempre terminábamos yendo al Tolmo, nos parecía que era obligado subir hasta allí.

Empezamos a conocer gente y empezamos a hacer amigos y a ir con ellos, como Ángel, Julio y Regino, que eran de la zona de Atocha. También el grillo se empezaba a parar con nosotros, y mas gente. Y así poco a poco fue llegando el invierno y la nieve.

La primera vez fuimos a Navacerrada y no nos gusto mucho la verdad, así que la siguiente vez ya subimos a Cotos. Íbamos en el tren hasta Cercedilla y allí cogíamos el funicular que nos llevaba hasta Cotos y que siempre iba hasta los topes, sobre todo a la vuelta, creo que solo tenía un par de vagones y mas de una vez hemos ido apegotonados en el estribo.






domingo, 8 de noviembre de 2009

Those were the days my friend –como la canción de Mary Hopkin



No voy a describir ninguna ruta ni ninguna via que haya escalado -y con uno de los mejores por cierto- porque no me acuerdo de los detalles aunque si tengo un recuerdo global, además tampoco tendría ningún sentido ya que están todas descritas y por gente preparada no como yo. Lo bueno de escalar con Loquillo, al menos para mi, teniendo en cuenta mis grandisimas limitaciones, además del honor que representaba escalar con él, que ya hubieran querido muchos ya, era que no tenías que preocuparte de nada, solo de trepar, el se ocupaba de todo.

Pero lo que si me gustaría intentar explicar, aunque eso si que es dificil, es el sentimiento de aquellos tiempos y de aquella Pedriza, y aunque la vida me llevó por un camino distinto de aquel por donde empecé, todavía hoy perdura. Es un sentimiento que forma parte de tí, que llevas dentro.

De una forma inconsciente y por poner un ejemplo, si tienes que elegir entre una playa paradisiaca o una montaña para poner como fondo de escritorio, eliges siempre la montaña. Yo en mi ordenador tengo una foto de Yosemite, anteriormente tuve una del Cervino, etc. vas buscando ese tipo de cosas.

Un pais que me encanta y en el que he estado tres veces, aunque siempre con personas ajenas a la montaña, es Suiza. Alli en cualquier dirección que mires ves una montaña. La última vez que estuve alli quise ir al Jungfrau a ver el Eiger, pero como fui en un puente, tenia poco tiempo y queria hacer y ver muchas cosas me tuve que conformar con ir al Pilatus que estaba mas en mi ruta, aunque tambien me gustó la experiencia, incluso dejé algo escrito allí. La sensación que se siente en el pecho cuando miras hacia un lado y otro y solo ves montaña y nieve es increible. Con esto lo que intento decir es que la montaña se lleva dentro y no importa cuanto tiempo pase, siempre esta ahí.

Yo empecé en Pedriza y nunca salí de la Sierra de Guadarrama, solo una vez estuve en Gredos, por supuesto que despues he estado en otros sitios, pero mis andanzas montañeras siempre se han desarrollado en la Sierra de Guadarrama y fundamentalmente en Pedriza. Incluso mi "noche mas hermosa" la viví en Pedriza, una noche de luna llena entre el Tolmo y el Pájaro. En otro momento la contaré porque no es lo que parece, es apta para todos los públicos


sábado, 31 de octubre de 2009

LOS COMIENZOS

Siempre que entro en Internet voy a la página de Trippero. Se ha convertido en una costumbre , y es que tengo la sensación de que le conozco, no se si porque nos hemos conocido en algún momento, que es mas que probable, o porque escribe tan bien y de una forma tan real que hasta visualizo lo que escribe, me parece estar con un amiguete que me esta contando lo que ha hecho el fin de semana. Ha conseguido, que me parezca que no han pasado los casi cuarenta años que hace que subi a Pedriza por primera vez. Siento tener que decirle que no tengo contacto con Rafa aunque ya me gustaría, porque le tenía mucho cariño y me sentía tremendamente orgullosa de ser amiga suya e ir con él a la montaña.

Ya he comentado que la primera vez que subi fue en plan dominguero y que ese dia vi al Grillo que en ese momento, me pareció la quinta esencia del montañero y me dije que yo no quería ir en plan dominguero sino de verdad.

Así que empece por comprarme unas botas, de aquellas negras, que pesaban una tonelada, un macuto, chubasquero, etc. Mi madre con unos pantalones de pana me hizo unos bávaros, y el hecho de ir así vestida, en el metro para ir coger el tren o el autobús ya me parecía excitante y me hacía sentir hasta diferente.

De las primeras cosas que hicimos fue la bajada de Bola a Pedriza. Ni que decir tiene que al llegar a Manzanares, mis pies eran una llaga sangrante, pero dicen que sarna con gusto no pica y yo me sentía totalmente realizada, porque además el comentario era que habiamos tardado muy poco (ahora no recuerdo cuanto tardamos) teniendo en cuenta que eramos novatos.

sábado, 11 de julio de 2009

MI PRIMERA VEZ EN PEDRIZA

Encontré por casualidad el blog de Trippero y !Dios mio que recuerdos!, en el quien es quien salen personas a las que conocí en su tiempo y algunas como José Angel Lucas y Rafa el loquillo fueron buenos amigos, sobre todo Rafa, que aunque lo intentó con bastante ahinco no consiguió hacer una buena escaladora de mi. No sabía que me pasaba pero el caso es que siempre estaba en tensión y porque no admitirlo tenía miedo. En alguna ocasión tuvimos que hacer el más dificil todavía y bajar porque yo no podía seguir adelante. Mas tarde supe que mi problema era el vértigo. ¡sufría de un vértigo terrible y quería ser alpinista!.
La primera vez que subí a La Pedriza fue en Julio de 1970 y tenía 15 años. Fuí con mi amiga Mari Paz, sus hermanos y unos amigos suyos. Ibamos en plan dominguero, aunque hay que tener en cuenta que yo era la primera vez que subia y mis amigos habían subido dos o tres veces mas que yo.
Aquella primera vez, ví a una persona que me impactó bastante. Estabamos sentados y empezamos a oir ruido de material y de gente que baja corriendo. Bajaban de la Félix y eran tres chicos, pero uno de ellos el que iba primero tenía algo especial.
Manolo el hermano de mi amiga nos dijo que le llamaban "el grillo" y que era muy buen escalador, y desde luego lo parecía.