domingo, 29 de agosto de 2010

ICEBERGS



En el mes de Febrero una masa de hielo del tamaño de Vizcaya se desprendió de la lengua del glaciar Mertz en el Este de la Antártida al chocar con esta lengua un iceberg gigante a la deriva conocido como B-9B (de 97 kilómetros de longitud).

Ahora, en este mes de Agosto, hace apenas tres semanas el iceberg más grande desde 1962, se desprendió del glaciar Petermann en Groenlandia. Mide 260 kilómetros cuadrados, tamaño semejante a cuatro veces la isla de Manhattan y su grosor es de casi la mitad del rascacielos neoyorquino Empire State, de 102 pisos según ha indicado Andreas Muenchow, profesor de Ciencias del Mar e Ingeniería en la Universidad de Delaware.

"El agua dulce que contiene esta isla de hielo podría mantener el caudal de los ríos Delaware o Hudson por más de dos años" y "podría también proveer a todos los grifos públicos estadounidenses de agua por 120 días", ha añadido el experto.

Los científicos están vigilando el movimiento del iceberg de cerca, pues su ruta hacia el sur podría ponerlo en una trayectoria peligrosa para las líneas de navegación.

Con el desprendimiento de este gran bloque de hielo del glaciar Petermann es casi seguro que se está acelerando la velocidad a la que se derrite la capa de hielo de Groenlandia, al igual que sucede con los glaciares del Himalaya. Todo ese hielo va a los océanos y alterará el clima en las próximas semanas o meses.

Según el mismo experto es difícil saber si esto ha sido debido al calentamiento global pero tampoco nadie puede decir que no haya sido debido a ello.

Pero lo que es evidente es que la naturaleza nos está diciendo que es hora de actuar y de que los políticos del mundo consigan llegar a acuerdos vinculantes en la próxima cumbre del clima y no sea otro fracaso como sucedió con la cumbre de Copenhague para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero de cada país.